“Sobre Patriotas y Mercenarios”

Por Ulises Chacon.

En el libro “Veterano de tres guerras” de Guillermo Parvex, se narra las vivencias del coronel José Miguel Varela, un abogado y militar de no solo alto rango por sus esfuerzos y valentía, sino de altos principios, quien aborrecía a los terratenientes y a los soldados mercenarios a estos como es el caso del infame Trizano. Justamente mientras Varela se desempeñaba como oficial encargado del presidente Balmaceda en materias de justicia y orden en el actual Temuco, denuncio la estrategia de los latifundistas de estafar a las comunidades indígenas, hecho que denuncio e hizo el debido proceso. A raíz de esto, se produce un choque entre el oficial Varela y el mencionado Trizano, quien por encargo de los acusados fue a presentar quejas a su superior. El oficial Varela sabia no solo que Trizano era mercenario sino que actuaba de forma desmesurada y violenta contra los veteranos de la reciente Guerra del Pacifico, debido a estas acciones y por la falta de respeto de dirigirse así a un oficial mayor, Varela mando a callar a Trizano y lo echo fuera de su presencia, porque tal como se explica en el libro, consideraba de lo más bajo a quienes rompen sus juramentos y no se comportan como deberían ser, un baluarte y protector de la Patria y no solo de los negocios de algunos. Este libro se desarrolla desde la guerra del pacifico hasta principios del siglo xx

Es curioso observar que el comportamiento mercenario es parte de la historia del mismo Ejercito, tal como explica Gabriel Salazar, es un circulo vicioso. Desde el golpe de Estado en Lircay para el año 1831 orquestado por Portales y la aristocracia conservadora que financio un ejercito mercenario para combatir al ejército constitucional que también había librado a Chile contra el yugo español en la independencia, continuando con la insurrección contra el presidente Balmaceda en 1891, donde el congreso junto al dinero ingles de las salitreras destruyo al ejercito constitucional con otro ejercito mercenario. El autor de la columna desafía al lector encontrar una coyuntura en la historia nacional donde se ha propuesto un modelo de desarrollo que afecta a ya sea aristocracia, poderes económicos y/o grandes grupos empresariales y que estos grupos no hayan usado la violencia armada aun en contra de la soberanía popular, y en consecuencia los derrotados hayan sido perseguidos y vilipendiados

El ciclo vicioso de las FFAA que cada tanta coyuntura histórica son reemplazadas su oficialidad por los mercenarios, es un “secreto a voces” entre los historiadores, el “ejercito jamás vencido” en realidad sufre de metamorfosis cada tanto por defender los intereses políticos, sociales y económicos del grupo conservador más reactivo en el momento. Aunque es importante aclarar que estas decisiones se toman siempre en las altas castas de cada rama armada, nunca se toma en cuenta la opinión del “roto” que debió entrar forzado ya sea por las circunstancias o por necesidad en las FFAA. La única vez documentada donde si hubo una asamblea del ejercito frente a una coyuntura histórica, fue a inicios de la década de 1920, frente a la situación drástica de un parlamento sucumbido en los intereses de la oligarquía que no tenían el menor interés en hacer algo con respecto a la grave crisis social, económica y política que afectaba al país. En esa asamblea determinaron que debían hacer algo para no solo mejorar sus condiciones laborales, sino que acelerar los procesos políticos para dar una solución al psuedo sistema parlamentario corrompido de esos años. Es importante anotar que los instigadores de esta asamblea eran oficiales jóvenes y que, en rigor social, jamás llegarían a ser generales, es decir gente de esfuerzo que confió en una carrera militar al servicio de la gente y no solo por sobrevivir de un sistema corrupto

Hoy en día, el Ejercito y las demás ramas armadas, incluyendo a Carabineros, y también en la misma Policía de Investigaciones, la doctrina máxima para la decisión de estrategias es la del “Enemigo interno”, una estrategia que data de la guerra Fría, difundida por los EEUU en su cruzada fanática cintra el comunismo en Latinoamérica, que consiste en criminalizar y usar todo tipo de métodos para desbaratar no solo a guerrillas, sino que a movimientos sociales que proponen un cambio al sistema. ¿Por qué creen que a todo quien propone un modelo sustentable y de desarrollo distinto al neoliberalismo imperante es tachado de inmediato como comunista? ¿Por qué creen que de las primeras declaraciones de Piñera frente a la revuelta social de octubre del 2019 fue “estamos en guerra contra un enemigo poderoso”? Las palabras y sus relaciones culturales si tienen peso, y más sobre todo en política, pues hasta este día el concepto de “orden público” responde a una lógica de criminalizar a los “grupos indeseados” y no en resguardar la seguridad comunitaria junto a la gente

Si se sabe que la corrupción ya esta destapada entre las altas oficialidades de las fuerzas armadas y mas encima tiene impunidad y la desfachatez de ensuciar los símbolos patrios. ¿Por qué los subalternos no hacen algo? En respuesta esta pregunta, el autor conviene en advertir la verticalidad de las fuerzas armadas, la no deliberación (que solo corre en esos casos, pues como fue con la carta a La Red, entre los alto oficiales si hay un marcado activismo político orientado hacia la derecha pinochetista) y en especial el sistema de pensiones, en estos momentos las diferencias con el resto de la población en cuanto al fondo previsional son gigantescas, tan solo mencionar que la básica solidaria es de $163.994 mensuales mientras que para un carabinero sin rango (de las más bajas) esta en $1.072.936 mensuales según un estudio de la Fundación Sol en base a datos de Dipreca y Capredena. Ahora se puede entender porque los mandos bajos no se han escandalizado lo suficiente de sus altos mandos

El desafío para que alguna vez el Ejercito y las demás ramas armadas puedan tener “gloria” es romper con el circulo vicioso de los reemplazos mercenarios y someterse al poder civil elegido en democracia, renunciar a la doctrina del enemigo interno y entender que deben ser parte de la construcción de un país con garantías de derechos humanos para todos y en especial en colaborar con la reivindicación histórica no solo de las crueles programas durante la dictadura de Pinochet y la revuelta social del 2019, el exterminio a los pueblos indígenas, las matanzas a las protestas obreras, etc. Sino que dejar de ser garantes de una minoría que los usa como mercenarios cuando sus privilegios son amenazados por la democracia.