Oeste Lugar

No soy voz autorizada ni estudiosx de afición.
Traigo afectaciones y reflexiones emanadas de la vida en este kuerpx.
La carne que soy como materia.

La luna y el sol transitan un mismo eje por unos minutos y el territorio que habito está justo en el punto en que el eje contacta con el planeta en que existimos.

Oeste lugar, en que el eje atraviesa la tierra, afila sus peores atributos para reventar el delicado asunto de los augurios. Entre ambiciones y exitismos, explotando -como sabe- el recurso-evento en el marco del turismo “de intereses” que vende a turistas desenfrenadxs por consumir lo que sea que arrastre masas; estar ahí/akí, no perdérselo; poder contar que lo vieron, aunque no alcancen a vivirlo.

Si intento hacer un recuento, de lo que al menos hay en mis memorias de Oeste lugar, encuentro un casino pequeño en la primera planta de un hotel que cautivaba a las pudientes familias con sobrantes a apostar. Personas que viajaban habitualmente, desde lejos, para jugar con plata. Frente al hotel, había un trozo de bosque recortado y acomodado en una gran manzana rectangular. Lxs apostadores nunca cayeron en cuenta.

Vino tanta gente a apostar, que construyeron una manzana cuadrada de edificio, al costado de la gran manzana boscosa, para ampliar la capacidad de sus máquinas y mesas de apuesta y recibir a lxs bienvenidxs coleccionistas de dinero. En esos tiempos, el casino tuvo una zona de apuesta para niñxs, donde aprendían el mundo del azar, a jugar máquinas, ganar boletos y cobrar. Pero una manzana cuadrada, con hotel incluido, se hizo demasiado cuando los casinos se propagaron por $hile y lo quemaron para construir uno provisorio que quedó permanente.

Oeste lugar, el del punto terrestre del eje que atraviesa a la Luna hasta llegar al Sol y a quién sabe qué otrxs astrxs anónimxs, se hizo famoso y codiciado entre las castas de nuevos ricos acaudalados de la nuevadictadura. Pasar las vacaciones akí/allí y encontrarse con familias del colegio, con colegas de la oficina, con vecinxs del condominio, da estatus y reconocimiento en los círculos de consumistas de consumo.

Lejos quedó el lugar de antiguos aristojipis atraídos por bosques, montañas y aguas que hacían recordar los Alpes.

Más lejos, se ven difusos los aserraderos y el tráfico de mercancías hacia/desde la Tierra del Este (aunque aún queda algún personaje reconocido por contrabandear ganado en la espesura de las montañas haciendo escuela de bandido).

Todavía más lejos, el tiempo en que comunidades de la costa debieron migrar akí/allí acarreadas por la colonización que se apropiaba de los territorios, propiciada por el estado shileno y su invasión.

La Historia colonial se tomó la memoria y la prehistoria circula poco entre descendientes y avenidxs.

Con el tiempo (no mucho), mercaderes y madererxs, aristócratas y europexs, cambiaron de rutas, se fueron a otros bosques, a otros cerros, a otros lagos. Y lxs shilenxs de colegio privado con nombre en inglish se instalaron para quedarse.

Lxs de akí/allí, nos replegamos a la marginalidad para servir a lxs consumidores.
Nos reducimos a artefactos utilitarios durante la breve-brevísima estación de calor.
Listxs y dispuestxs (una y otra vez) a la explotación.

En verano todo se vende,
todxs nos vendemos.
Normal.

Reventamos lxs kuerpxs y los espacios para tener algunas moneditas de las que ellxs apuestan para mantenerse vigentes en sus círculos selectos.
Limpiamos sus baños, hacemos sus camas, cuidamos a sus hijxs, preparamos su comida, cuidamos sus autos, pagamos sus precios, corremos sus ritmos y, por supuesto, nos dejamos humillar con sus prácticas y seguimos recibiéndolxs con sus billetes y sus (devastadoras) costumbres.

El asfalto vino al mismo ritmo.
Primero sobre la tierra, luego hacia la Tierra de Arriba.
Entubando los canales en que fluían aguas junto a las calles del pueblo.
En los patios de las casas.
En las plazas.

En los humedales!

Nos levantamos contra el asfalto y toda sus proyecciones desarrhoyadas.
Nos alzamos contra la humillación de jugadores de fichitas y todos sus poderes desarrhoyistas.
Conjuros de rabia y pasión:

Qué querrá decirnos la Nueva Luna al medio día casi abriendo el tiempo de la abundancia?

La Luna, en su fase negra, colapsa el espacio de la luz del sol en su tránsito por el zénit.
Es una daga atravesando lxs kuepxs.

La Luna, sin luz, interrumpiendo la proyección de luz del Sol en su hora de mayor presencia.

Qué augurios trae tal osadía de la removedora de aguas?
Qué pasa con los fluídos de las carnes y otras materialidades?
Ay de los volcanes que sientan la Luna de día.

Pura Brujería

La Era del Sol destituída.
Caída del Rey Sol[i]… cómo se llamaba? No recuerdo ni me importa
El Imperio del Sol apagado a medio día.

Tanta ciencia traída del viejo mundo, enseñada a fuerza en escuelas.
Tantos credos impuestos a estacadas de cruz.
Tanta displicencia humana a acciones no humanas.
Tanta naturaleza artificializada.
Tanto artefacto naturalizado.

Ay de la Luna Menstruante interviniendo la línea recta del Padre Sol.
Ondas, flujos y ciclicidades indescifrables.
La Luna y las Aguas activando el boicot.
La Tierra ruge y lxs humanxs compran fichas y boletos, mirando el lado opuesto a la masacre.

Carnes de tierra, sangre de lava,
la invasión se acaba.
 

Pukon, luna nueva diciembre 2020


[i] El estado soy yo