Camino a Octubre

El debate sobre una nueva carta magna parece haberse estancado, el Covid-19, está generando una “nueva normalidad”, que nos impide reunirnos presencialmente, otorgándole a las nuevas tecnologías un rol decidor (por la posibilidad de comunicarnos), sobre qué hacer en estas y otras materias. Sin embargo, nada puede y debe impedir que finalmente, en un corto plazo podamos contar con un nuevo texto constitucional que nos permita diseñar y vivir en un Chile distinto al actual, y, por cierto, mejor.

Uno de los temas que más ha salido a la palestra en las dos primeras décadas del siglo XXI, es la educación. De hecho, las principales movilizaciones, de la naciente centuria, han tenido el sello de las demandas educativas, las que han ido permeando la sólida estructura de la actual constitución, hasta llegar al consenso político de que, al menos, se hará un plebiscito donde se decidirá entre #Apruebo y #Rechazo. La fecha para dicho plebiscito ya está definida (25 de octubre del presente año), pero el escenario se ha vuelto inestable, y los poderes fácticos podrían tener la excusa perfecta para aplazar los comicios, tal como se ha estado moviendo el tablero en lo últimos días, con llamados a un “Acuerdo Nacional”, justo cuando la pandemia, está en una escalada de nuevos contagios y lamentables pérdidas humanas.

(Pintura de José Balmes, “Informe IV”, 2001, técnica mixta sobre madera, 200 x 150 cm. , Chile)